"Los payasos de la esperanza"
Cuando la risa estimula la vida

- El montaje que dirige Mauricio Pesutic estará en cartelera del 20 al 31 de este mes en la sala "Antonio Varas".

Luego de su debut, en 1977, con el texto desarrollado por los integrantes del Taller de Investigación Teatral (TIT), con Mauricio Pesutic como director, "Los payasos de la esperanza" fue reescrito para ser presentado en 1986 por el Taller Teatro Dos (TT2), dirigido por Claudio di Girólamo. La versión que se exhibirá el 2010 pertenece al grupo Trîstitia Teâtro y fue reescrita especialmente para el Festival Santiago a Mil, con el director original a la cabeza.

Se cuenta que cuando Mauricio Pesutic era todavía estudiante, trabajaba  con la Vicaría de la Solidaridad, donde había un taller de payasos cesantes, a quienes asesoraba en las rutinas, una experiencia que se constituyó en material base para escribir "Los payasos de la esperanza".
Pronto la obra se convirtió en un clásico del teatro local. Se presentó en teatros, gimnasios, iglesias, estadios y organizaciones vecinales, tanto en Chile como en el extranjero. Y fue vista por el público de quince países.

La modalidad de trabajo en los talleres de investigación teatral se basa en la creación colectiva, en que cada uno de los miembros del equipo aporta sus particulares talentos y visiones para la concreción del montaje. A subes, en la puesta en escena, Pesutic privilegia una investigación a partir del cuerpo actoral y la actuación. El objetivo es transmitir una genuina emoción.

"Los payasos de la esperanza" ha sido con frecuencia definida como una variante chilena de "Esperando a Godot", en que los personajes se encuentran en una situación ansiosa igualmente absurda. Acompañados sólo por la imagen de un Cristo a tamaño natural, dos payasos instalados en un reducto sindical aguardan que se concrete alguna oferta de trabajo. Sin embargo, el mayor valor de esta obra radica en haber sido capaz de ligar una temática candente a una forma poética a través de actuaciones
inolvidables, como la del fallecido Rodolfo Bravo. En este montaje, lo trágico se devela empleando un humor muy identificable con la tradición popular chilena..

Mauricio Pesutic, el director, estudió Teatro y Dirección de Cine en la Universidad Católica. Se ha desempeñado como guionista y director de tres cortometrajes durante los años setenta ("Sin título", "Sucedáneo" y "Arpilleras"). Ha realizado trabajos en cine, teatro y televisión.
En cine ha actuado en diversas películas, entre las que destacan "La estación de regreso" (1985), "Caluga o Menta" (1990), "La Telenovela errante" (1991), "El Fotógrafo" (2000) y ha participado como asistente de dirección y actor en "El Infierno" (1992) y "Basta la palabra" 1992). Además fue co-guionista del mediometraje que dirigió Cristián Galaz "Un hombre en la luna".
Desde 1982 ha actuado en diversas teleseries de Canal 13 y de Televisión Nacional de Chile. Algunas de éstas son "Los Títeres", "Villa Napoli", "Sucupira", "Estúpido Cupido", "Aquelarre", "Amores de Mercado" y "Dónde está Elisa".
Ha actuado y escrito numerosas obras de teatro. Algunas de éstas son "Los payasos de la esperanza" (1977), "Marengo, bocetos sobre una muerte" (1988) y fue director y adaptador de "Esperando a Godot" (1994).
Ha sido profesor de dramaturgia en la Escuela de Teatro de la Universidad Católica y ha participado en festivales de teatro en Argentina, Brasil, Colombia, México, Paraguay, Estados Unidos, España e Italia, entre otros países.